Mostrando entradas con la etiqueta gestión ambiental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gestión ambiental. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de enero de 2015

REVISIÓN DE LAS NORMAS ISO 9001 Y 14001

Actualmente la revisión de la norma ISO 9001 es la más avanzada. En noviembre de 2014 se terminó el plazo de recopilación de los posibles comentarios sobre el borrador, y se prevé la publicación definitiva para el próximo mes de septiembre 2015.

En cuanto a la ISO 14001, se lleva revisando desde Diciembre de 2011, y está previsto que se finalice dicha revisión para Junio de 2015, aprobándose la versión definitiva para el último trimestre del 2015, más o menos cuando se apruebe la ISO 9001.

Principales cambios.
En cuanto a la estructura, texto, términos y definiciones, serán comunes para ambas normas, con el objetivo de aportar consistencia y permitir la integración de forma homogénea.
Esta nueva estructura será
  • Cláusula 1: Alcance.
  • Cláusula 2: Referencias normativas.
  • Cláusula 3: Términos y definiciones.
  • Cláusula 4: Contexto de la organización.
  • Cláusula 5: Liderazgo.
  • Cláusula 6: Planificación.
  • Cláusula 7: Apoyo.
  • Cláusula 8: Operación.
  • Cláusula 9: Evaluación del desempeño.
  • Cláusula 10: Mejora.


Períodos de transición.
Las organizaciones dispondrán de un plazo de tres años desde la publicación de las normas, para adaptar sus sistemas de gestión.

En el caso de la ISO 9001, las certificaciones con respecto a la versión del 2008 dejarán de ser válidas a partir de septiembre de 2018. Asimismo, no podrán ser realizadas certificaciones iniciales con respecto a la versión anterior, a partir de Marzo de 2017.

Con respecto a la ISO 14001, no se dispone todavía de información suficiente para concretar fechas, así que se analizarán próximamente.

Las organizaciones deben tener en cuenta para poder adaptarse a estas nuevas versiones:



viernes, 14 de noviembre de 2014

CAMBIO CLIMATICO Y HUELLA DE CARBONO

El Cambio Climático es un cambio de los patrones globales y locales del clima. Históricamente las causas de este cambio se han debido a factores esencialmente naturales, como una variación en la energía recibida del sol, por actividad volcánica o por la circulación oceánica.

La actividad humana es capaz de alterar la composición de la atmósfera con la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y la deforestación, favoreciendo y acelerando el calentamiento global. Los efectos más característicos de este cambio climático son un aumento de la temperatura media anual, el aumento del nivel medio del mar o el retroceso de los glaciares.

Desde la Cumbre de Río (1992), la Convención Marco de Naciones Unidas sobre cambio climático y el Protocolo de Kioto (1997), se inician los compromisos para la reducción de gases de efecto invernadero, continuándose con el Plan de Acción de Bali (2007) y la Cumbre del Clima de Durban (2011).

Por todo ello y con el fin de llevar a cabo comparaciones significativas entre los efectos de calentamiento de cada uno de los Gases de Efecto Invernadero (GEI), aparece el concepto de CO2 equivalente como medida universal basada en el potencial de calentamiento global de cada uno de los GEI. 

La Huella de Carbono se define como un inventario de GEI, que incluye tanto las emisiones directas o indirectas de un individuo, organización, evento o producto. Este inventario se extiende a todo el ciclo de vida.

La medición de la huella de carbono es beneficiosa para las empresas. Identifica las fuentes de emisiones de GEI, permitiendo definir objetivos más concretos y efectivos para su reducción, e identificando oportunidades para el ahorro de costes. Complementa la política de información a los clientes o consumidores demostrando compromisos de responsabilidad ambiental. Contribuye a crear un mercado de servicios o productos de bajas emisiones, que da respuesta a la demanda social actual. 

Las principales etapas para la gestión de la Huella de Carbono son las siguientes:
  • Medición: donde se identifican las emisiones de GEI y se localizan las fuentes.
  • Reducción: estableciéndose objetivos de reducción de esas emisiones con actuaciones directas.
  • Compensación: a través de planes de compensación o en mercados regulados o voluntarios. Estas reducciones son discretas.
  • Declaración: a través de marcas o etiquetas que certifiquen la huella de carbono (verificación).

Para el cálculo de la huella de carbono existen varios estándares en función de si corresponde a una organización o un producto.

Huella de Carbono de Organización
Se trata del análisis de las emisiones de GEI de la organización o empresa durante un periodo concreto, generalmente un año. Los estándares internacionales más utilizados para ello son el GHG Protocol o la norma ISO 14064-1, que presentan similares procedimientos para contabilizar las emisiones.
Los tipos de emisiones se diferencian en alcances. Para las organizaciones existen los siguientes tipos:
  • Alcance 1: se trata de emisiones directas de fuentes propias o controladas por la propia empresa. 
  • Alcance 2: se trata de emisiones indirectas asociadas a la electricidad o energía térmica adquirida y consumida en la organización.
  • Alcance 3: son el resto emisiones indirectas, debidas a productos o servicios adquiridos, y que ocurren en fuentes que no son propiedad ni están controladas por la empresa.

Para el cálculo de la huella de carbono, las organizaciones deben contabilizar y reportar de manera separa el alcance 1 y 2 como mínimo y pueden verificarse por una entidad de verificación  acreditada, realizando los seguimientos en relación con los objetivos establecidos. Las emisiones de biomasa deben reportarse por separado.

Huella de Carbono de Producto
Se trata del análisis de emisiones producidas por la fabricación de un producto. Para su cálculo existen varios estándares establecidos, siendo los más habituales la norma PAS 2050 y la ISO 14067. Para su cálculo se analiza el ciclo de vida, por lo que es compatible con otras normas ISO que analizan el ciclo de vida de los productos (CVP) como la ISO 14025 “Etiquetas y declaraciones ambientales” y la ISO 14044 “Evaluación del ciclo de vida”.
Según el tipo de producto del que se trate, se llevará a cabo la evaluación de las emisiones de GEI de su ciclo de vida de forma distinta, definiendo el mapa de proceso. El denominado de la “cuna a la tumba”, que incluye las emisiones del ciclo de vida del producto, incluida la fase de uso; y el denominado de la “cuna a la puerta”, que incluye emisiones producidas hasta el punto de llegada de una nueva organización. 

Hay numerosas razones por las que las empresas están gestionando los impactos del carbono. El control de las emisiones de GEI por parte de la empresa o la buena gestión ambiental puede tener efectos positivos en sus beneficios y en su reputación. Conocer la huella de carbono total de su empresa y de sus productos le permite realizar medidas efectivas para reducir el impacto del cambio climático de su negocio así como identificar oportunidades de ahorro de costes.

Recientemente, en este año 2014, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente implanta un Sistema Nacional de Huella de Carbono a través de tres registros voluntarios y gratuitos.

El primero dirigido a empresas las empresas que quieran calcular su huella de carbono y que quieran registrarse oficialmente, obteniendo un sello nacional que lo acredite. El segundo registro será para las organizaciones que cuenten con proyectos forestales o de selvicultura en España, y el tercer registro servirá de enlace entre empresas que quieran compensar su huella de carbono con empresas que presentan proyectos en nuestro país.

Esto estimulará a las empresas a calcular su huella de carbono, mejorando su competitividad, reduciendo su consumo energético y reforzando su imagen de empresa por su comportamiento ambiental. 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Gestión de Residuos Peligrosos

Los residuos peligrosos que se generan como consecuencia de las actividades de una Organización deben ser gestionados por un gestor autorizado.

Son residuos peligrosos aquéllos que reciban tal clasificación (aparecen con un * al lado del código) en la Lista Europea de Residuos y la normativa específica de residuos peligrosos (RD 833/1988 y RD 952/1997).

Estos residuos no pueden permanecer almacenados en las instalaciones de la Organización más de 6 meses y durante este periodo deben estar correctamente envasados e identificados. 

La gestión de los residuos peligrosos se documenta a través de los siguientes documentos:

Comunicación Previa 
Si somos productores de residuos peligrosos debemos de realizar una “Comunicación Previa al Inicio de las Actividades (instalación, ampliación, modificación sustancial o traslado)” ante el órgano ambiental competente de la Comunidad Autónoma donde estén ubicadas las instalaciones. Mediante este formato se indica a la Autoridad Competente que residuos peligrosos vamos a producir. 
Una vez la Comunidad Autónoma reciba dicho registro y este conforme otorgará a la Organización un Número de Identificación Medioambiental (NIMA).

Autorizaciones de Gestor y transportista de residuos peligrosos
El Gestor seleccionado debe estar autorizado por la Autoridad Competente. Como evidencia deberá suministrarnos su “Autorización como Gestor de Residuos Peligrosos” donde deberemos comprobar el listado de residuos que está autorizado para gestionar.

En muchas ocasiones el transportista es el propio gestor. En otras esté lo subcontrata. En cualquier caso debemos disponer de su “Autorización como Transportista de Residuos Peligrosos” donde se indica el listado de matrículas autorizadas para transportar. En este caso si el transporte se va a realizar pasando por varias Comunidades Autónomas deberemos disponer de la “Autorización como Transportista” de cada una de las Comunidades Autónomas por donde pase. 

*En la mayor parte de las páginas web de las Comunidades Autónomas podemos encontrar un Listado tanto de Gestores como de Transportistas de Residuos Peligrosos Autorizados.

Documento de aceptación de residuos peligrosos
Una vez firmado el contrato con el Gestor de Residuos, nos debe suministrar un “Documento de Aceptación” por cada uno de los residuos que potencialmente vamos a general.
Este documento debe entregarse a la Organización antes de iniciar cualquier trámite de transporte de los mismos y sirve para justificar que el gestor admite al productor los residuos a gestionar.
El documento de aceptación deberá incluir la fecha de recepción de los residuos y el número de orden de aceptación.

Notificación de Traslado
Cuando se vaya a producir el transporte de residuos peligroso y este transporte sea de una Comunidad Autónoma a otra, el Gestor deberá remitir con antelación a la fecha del envío de los citados residuos una “notificación de traslado” tanto a la Organización como a las autoridades competentes de las Comunidades Autónomas de origen y de la de destino.

Documento de control y seguimiento
El DCS (Documento de Control y Seguimiento) es el documento que se cumplimenta cada vez que se traslada un residuo peligroso. En él se recoge información sobre el productor, gestor y transportista del residuo, tipología y cantidad transportada del residuo, así como todas las incidencias que pudieran ocurrir durante su traslado.
El Gestor cuando procede a la recogida de residuos dejará a la Organización un “documento de Control y Seguimiento”.
Una vez en el destino, el gestor autorizado acepta la transferencia de la titularidad del residuo peligroso, rellenando los datos que le correspondan en el documento de Control y Seguimiento, y enviará los ejemplares que procedan al Organismo competente. 

Libro-Registro de Residuos Peligrosos
La Organización es responsable de mantener al día un “Libro-Registro de Residuos Peligrosos”. En este formato se incluirán todos los documentos anteriormente citados. El artículo 17 del R.D 833/1988 establece concretamente qué datos deben constar en el registro.

Cualquier aclaración o duda que os surja sobre este tema no dudéis en contactar con nosotros.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Principales cambios de ISO 14001:2015

Como comentamos en un post anterior, se ha confirmado que en 2015 dispondremos de una nueva versión de ISO 14001.

Recientemente se ha publicado el ISO/DIS 14001 (Draft International Standard). Es un documento abierto a comentarios hasta el próximo 28 de noviembre. En febrero de 2015 se revisarán dichos comentarios emitiéndose el ISO/FDIS14001 (Final Draft International Standard) y la versión definitiva está prevista para el tercer trimestre de 2015.

Seguramente que desde el borrador publicado hasta su publicación final surgirán cambios, pero a continuación exponemos algunas pinceladas los principales cambios de la nueva versión de ISO 14001:

Cambios  en la estructura
La futura ISO 14001 mantendrá el mismo enfoque de ciclo de mejora continua pero compartirá una estructura común con los sistemas de gestión descritos en otras normas ampliamente difundidas, como la ISO 9001.

Se adoptará la llamada “Estructura de alto nivel (anexo SL)” que es una estructura genérica que debe ser aplicada a todos los sistemas ISO y provoca que todos tengan la misma estructura, términos y definiciones.

Esto provocará una mayor facilidad a la hora de integrar distintas normas ISO dentro de una Organización.
La nueva distribución hace que en lugar de tener todo en un único punto 4 (con muchas secciones internas) cada apartado tenga su propio punto (empezando con la política ambiental en el 5.2 y terminando en la mejora continua en el 10.2):


Cambios en el contenido
Así, se han introducido dos nuevos requerimientos que implican avanzar en la comprensión del contexto en el que la organización opera y las expectativas de los distintos grupos de interés interesados en su actividad. 

Los principales cambios que se detectan a priori son:
  • Hay que tener en cuenta el contexto de la organización. Integración de la gestión ambiental en la gestión estratégica de la empresa. Se debe incluir el compromiso con la protección del medio ambiente dentro de la Política para lo que se requiere una comprensión del contexto en el que la organización opera.
  • Liderazgo: El liderazgo de la alta dirección y su compromiso con el Sistema se refuerzan como requisitos para garantizar el cumplimiento de los objetivos. La alta dirección debe mostrar liderazgo y compromiso con el sistema de gestión.
  • Mejora del desempeño ambiental: Se introduce el concepto de Riesgos y Oportunidades.  La organización deberá analizar el riesgo asociado a las amenazas y oportunidades de la empresa y planificar acciones al respecto.Para ello, además, se requiere un mayor enfoque: hay que analizar la organización y sus productos o servicios teniendo en cuenta la cadena de valor y usando la perspectiva del ciclo de vida para establecer los aspectos ambientales. Además se destaca la necesidad de la organización de definir indicadores para medir y demostrar el desempeño de los objetivos ambientales definidos.
  • Nuevo concepto de Cadena de Valor. Se establece requisitos para controlar o influenciar los procesos claves pero también los externalizados. 
  • Comunicación: requiere específicamente que las organizaciones determinen  metodología de comunicación. 
  • Concepto de partes interesadas: Se debe determinar quienes son las partes interesadas, sus necesidades y expectativas y cuáles de éstas se convertirán en obligaciones de cumplimiento.
  • Inclusión de pautas para simplificar la documentación del sistema: como en la nueva versión de ISO 9001 se sustituye el término “procedimiento” y “registro” por “información documentada”. Asimismo desaparece el término “Acción Preventiva” y el término “mejora continua” se sustituye por “mejora”.
En las siguientes etapas de revisión: FDIS (Final draft International Standard) pueden surgir cambios antes de la publicación final prevista para 2015.

Os tendremos al tanto de cualquier cambio que se produzca.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Breve historia de la Gestión Ambiental

España ocupa el cuarto puesto del mundo y segundo de Europa en Gestión Ambiental, con cerca de 20.000 certificados ISO 14001 y 1261 validaciones EMAS.

Los Sistemas de Gestión Ambiental han ido aumentando progresivamente, siendo en la actualidad una importante herramienta para las empresas y para el entorno de las mismas.

En los años 90 se empieza a prestar especial atención a la problemática ambiental, y es entonces cuando muchos países comienzan a implementar sus propias normas ambientales. Se hacía necesario unificar todas estas normas y tener un indicador universal que evaluara los esfuerzos de las empresas por alcanzar una protección ambiental correcta. Por ello, la Organización ISO se comprometió a redactar normas de estandarización ambiental. 

La ISO 14001 se basa en la norma inglesa BS7750, que fue publicada oficialmente por la British Standards Institution (BSI) en 1992. Al igual que la ISO 9001, esta norma ambiental se revisa a intervalos periódicos (aproximadamente cada 5 años), estando actualmente vigente la ISO 14001:2004.

En cuanto al Reglamento EMAS, por dar una pincelada del mismo y entender la importancia en los Sistemas de Gestión Ambiental, diremos que nace en 1993, cuando se promulga el Reglamento 1836/1993 por el que se permite a las empresas del sector industrial adherirse de forma voluntaria a un sistema comunitario de gestión y auditorías ambientales. Tiene como objetivo promover medidas que conduzcan a un comportamiento ambiental adecuado en los países europeos, y ha sido revisado periódicamente para adaptarlo a la actualidad de la Unión Europea, estando vigente en la actualidad el Reglamento 1221/2009.

Evolución de la Gestión Ambiental

El 28 de Agosto de 2014 la Organización ISO ha publicado el borrador del nuevo texto de la Norma de Sistema de Gestión Ambiental ISO 14001, denominado ISO/DIS (Draft International Standard) 14001

En febrero de 2015 se revisarán dichos comentarios, produciéndose un borrador final. La publicación de la versión definitiva está prevista en el tercer trimestre de 2015.

En un próximo post hablaremos sobre los cambios que va a introducir la versión ISO 14001:2015.